Hoy nos despertamos decididos a aprovechar el desayuno, así es que pusimos la alarma a a las 9, pero igual fuimos los últimos en llegar, comimos lo suficiente para aguantar el día de viajes que se nos venia. Partimos,  en el centro de Camboriú, nos tocó ver como a un motociclista le sacaban un parte por llevar una puerta de auto en la espalda, una escena super freack, pero no termina ahí, este tipo al no poder seguir en su vehículo, se fue caminando con la puerta, rarísimo. Luego de eso se vinieron largas y agotadoras horas de manejo pues nos agarro una lluvia en el camino que parecía que nos tiraran piedras en los parabrisas, vimos unas Aracuarias , y así avanzo el día entre paisajes medios bananeros y de teleserie brasilera, de las que dan en el 13 a la hrs de almuerzo, nos saltamos Curitiva por un by pass, eso nos ahorró tiempo, antes de llegar a Sao Paulo, ya habíamos decidido que no íbamos a parar ahí a dormir (nada interesante que ver y un cacho meterse a una ciudad tan grande) y que lo haríamos en Santos, pues este esta en la costa, es decir playita. Tipo 6 de la tarde, Nico, que era el que estaba manejando, vio un cartel que decía a “La Cueva del Diablo” intrigado, fuimos a ver que era, pero quedaba a 60 Km al interior en un camino que creemos no era muy bueno, por lo que preferimos abortar el plan. La salida que tomamos estaba justo en un pueblo llamado Jacupiranga. imagínense nosotros paseando de lo lindo en ese lugar , de echo, nos agrado escuchar a unos locales comentar  “e carro do Chile”, creo que es primera ves que ven uno, un gran orgullo hacer patria de esta inusual manera. aprovechamos de comer en el único restaurant del lugar y pedimos esto ”X-tudo” (la X en brasil se ocupa para el pan) que es un sandwich de todo (hamburguesa, queso, calabreza, tomate, lechuga mayo, etc.) después seguimos, tipo 19:00 cambio nuestro rumbo y ya no iríamos a santos y tomaríamos el camino costero a ver que nos encontrábamos. el primer pueblo que vimos era extrañísimo, súper apagado y toda la gente andaba en bicicletas, eran demasiadas, además doblamos en una calle y nos topamos como con 20 negritos que se pusieron a correr al lado del auto, eso medio nos espanto así es que seguimos al segundo que encontramos, nos gusto para alojar, un balneario llamado de las Gaibotas, era un pueblo de unas 7 cuadras para cada lado con una playa de nuestro agrado. buscamos alojamiento , nos quedamos en la posada de Taiyo, un japonés 15 reales (4 lukas aprox) cada uno, pero sin aire acondicionado ni desayuno. después de tanto viaje, nos merecíamos unas cervezas, así es que ese fue nuestro siguiente objetivo el único lugar que nos tinco fue DUDU lonchetes, una picada de playa clásica de las que uno encuentra en serena o bahía inglesa, harta chela corrió para pasar la calor y si alguien alguna vez en la vida esta por esos lares, le recomendamos comer un DUDU II un sandwich que tiene toda la grasa de la zona, después de eso, a recorrer el pueblo, eso nos acaloro, así es que a tomar chelas a otro lugar para poder dormir fresco. Luego a dormir pero como era sin aire acondicionado, muertos de calor.

Leave a Reply