Un día en Rio

Marzo 26, 2008

Desayuno liviano, cooler, hielo y harta chela, lo necesario para partir a la playa, de hecho fue necesario poner el despertador para aprovechar al máximo esta. Obviamente ya estaba llena cuando llegamos (a eso de las 11), pero eso no impidió posicionarnos estratégicamente para aprovechar la vista carioca y un torneo de futboley que havia en la playa. En eso tuvimos que ir a comprar una docena más, porque al parecer el calor era demasiado. Todavía no nos acostumbramos a esto que el sol se meta a nuestras espaldas, por eso quizás Martín y Nico quedaron con la espalda como almeja.
De vuelta como  a las 6 (el sol ya se havía metido) y medios tocado por tanta chela playera (casi 26 latas) pasamos al Bob’s, algo así como el McDonald’s criollo, y a su merecida siesta.
Ya en la noche costo, pero nos pusimos a tono con unas respectivas piscolas y luego el infalible taxista nos llevo a un barrio llamado Lapa, donde había como un puente antiguo y mil gente hueviando en las calles, en verdad se parecía a Nueva Deli, negros bailando y cantando en la calle y muchos lugares para carretear, llegamos a un local donde nos pusimos a cuartear a unas gringas (noruegas) jugosas y conocimos a un loco brasilero que andaba en las mismas, nos enseñó de la cultura local, piola …. y de ahi fuimos a bailar a un local donde las negras nos dejaron locos, acá no se estila el reggeton, no lo conocen ni porsiacaso, pero el carrete es increíble, el perreo chacalonero es un juego de niños para estos cabros. La música no sabríamos como describirla pero era medio electrónica pero en portugues… en fin, las negras bailan y se mueven increíble. Después ver su salida de sol por el mar… Algo me suena raro. Buenas Noches.

Hasta acá llegó Matute

Marzo 26, 2008

Este fue el día que más temprano nos levantamos, pues el japonés nos echaba a las 9:00, ordenamos, nos duchamos y vaciamos la pieza, después nos fuimos un rato a la playa para desayunar un DUDU II con un baso de cerveza, para los que no les tocaba manejar, y ver las bellezas locales. Luego, al camino nuevamente, en la carretera entre Santos y Sao Paulo, nos toco pagar el primer peaje en Brasil, y que creíamos que iba a ser el único país que no cobraría por el uso de sus caminos. por suerte el mapa que compramos en Buenos Aires, que contiene Brasil, Uruguay y Paraguay, traía un ampliado de Sao Paulo por lo que no nos perdimos y dimos pocas vueltas para llegar a la vía Dutra, la carretera que va desde Sao Paulo a Río de Janeiro. Todo transcurrió con normalidad. Comimos en un restaurant por Kilo, tal como su nombre lo dice, uno se sirve un plato, te lo pesan y te cobran eso, se puede rellenar y se va sumando a lo ya comido. siguiendo por Dutra, nos toco una cuesta con una vista increíble y bajo esta, otro peaje, luego de pagarlo, nos para un policía rodoviaria (un paco de carretera) y nos dice que el pasajero del asiento de atrás debe ir con cinturón de seguridad, y que nos va a sacar un parte que deberá ser pagado en la frontera, por suerte el policía era un tata buena onda, que nos dejo todo como una advertencia. Camino a Río nuevamente, aproximadamente media hora después de lo ya relatado, nos para otro radiopatrulla, pero esta vez se bajan 3 pacos, mas jóvenes, uno con una ametralladora, nos piden todos los papeles, empiezan a abrir las mochilas y bolsos y luego a chequear todos los compartimientos del auto, fue un momento súper tenso, por que no sabíamos si son corruptos como los de argentina y nos iban a robar o transparentes como los de Chile y al ver que no teníamos drogas nos dejarían ir, pero nos dijeron que teníamos que seguirlos pues nos iban a revisar más, ellos se habían quedado con todos los papeles del auto, les hicimos caso y nos llevaron a un puesto de chequeo de camiones, por lo menos eso creemos que era, ahí nos llevaron al fondo del recinto y en ese lugar, nos devolvieron los papeles y nos dejaron ir, un gran alivio. ahora si derecho a Río o lo mas derecho que se puede pues la ciudad es bastante complicada para el amigo cuando es forastero, llena de carreteras sobre nivel, túneles, cerros con casas, así que preguntamos por lo que conocíamos, Copacabana, después de como 1 hora de vueltas y vueltas, llegamos, una playa kilometrica con kioscos cada ciertos tramos donde se vende cerveza y cocos verdes helados. Primero necesitábamos alojamiento, en la costanera, en este caso Av. Atlantica. estaban todos los hoteles lujosos, claramente no es nuestro nicho, pero a tres cuadras de la playa encontramos un hotel residencial que arrendaba como pequeños departamentos, nos salió un poco caro, pero nos gusto, así es que lo arrendamos por 3 noches, después de instalarnos a turistear. caminamos por la av. Atlantica tomamos unas cervezas y unos cocos, y de vuelta a la casa pasamos por un super, compramos pizza y mas cerveza, para realizar el plan de mañana, en el departamento, nos tomamos su correspondiente piscola para celebrar la llegada a un nuevo destino, sanos y salvos, después al sobre.

Hoy nos despertamos decididos a aprovechar el desayuno, así es que pusimos la alarma a a las 9, pero igual fuimos los últimos en llegar, comimos lo suficiente para aguantar el día de viajes que se nos venia. Partimos,  en el centro de Camboriú, nos tocó ver como a un motociclista le sacaban un parte por llevar una puerta de auto en la espalda, una escena super freack, pero no termina ahí, este tipo al no poder seguir en su vehículo, se fue caminando con la puerta, rarísimo. Luego de eso se vinieron largas y agotadoras horas de manejo pues nos agarro una lluvia en el camino que parecía que nos tiraran piedras en los parabrisas, vimos unas Aracuarias , y así avanzo el día entre paisajes medios bananeros y de teleserie brasilera, de las que dan en el 13 a la hrs de almuerzo, nos saltamos Curitiva por un by pass, eso nos ahorró tiempo, antes de llegar a Sao Paulo, ya habíamos decidido que no íbamos a parar ahí a dormir (nada interesante que ver y un cacho meterse a una ciudad tan grande) y que lo haríamos en Santos, pues este esta en la costa, es decir playita. Tipo 6 de la tarde, Nico, que era el que estaba manejando, vio un cartel que decía a “La Cueva del Diablo” intrigado, fuimos a ver que era, pero quedaba a 60 Km al interior en un camino que creemos no era muy bueno, por lo que preferimos abortar el plan. La salida que tomamos estaba justo en un pueblo llamado Jacupiranga. imagínense nosotros paseando de lo lindo en ese lugar , de echo, nos agrado escuchar a unos locales comentar  “e carro do Chile”, creo que es primera ves que ven uno, un gran orgullo hacer patria de esta inusual manera. aprovechamos de comer en el único restaurant del lugar y pedimos esto ”X-tudo” (la X en brasil se ocupa para el pan) que es un sandwich de todo (hamburguesa, queso, calabreza, tomate, lechuga mayo, etc.) después seguimos, tipo 19:00 cambio nuestro rumbo y ya no iríamos a santos y tomaríamos el camino costero a ver que nos encontrábamos. el primer pueblo que vimos era extrañísimo, súper apagado y toda la gente andaba en bicicletas, eran demasiadas, además doblamos en una calle y nos topamos como con 20 negritos que se pusieron a correr al lado del auto, eso medio nos espanto así es que seguimos al segundo que encontramos, nos gusto para alojar, un balneario llamado de las Gaibotas, era un pueblo de unas 7 cuadras para cada lado con una playa de nuestro agrado. buscamos alojamiento , nos quedamos en la posada de Taiyo, un japonés 15 reales (4 lukas aprox) cada uno, pero sin aire acondicionado ni desayuno. después de tanto viaje, nos merecíamos unas cervezas, así es que ese fue nuestro siguiente objetivo el único lugar que nos tinco fue DUDU lonchetes, una picada de playa clásica de las que uno encuentra en serena o bahía inglesa, harta chela corrió para pasar la calor y si alguien alguna vez en la vida esta por esos lares, le recomendamos comer un DUDU II un sandwich que tiene toda la grasa de la zona, después de eso, a recorrer el pueblo, eso nos acaloro, así es que a tomar chelas a otro lugar para poder dormir fresco. Luego a dormir pero como era sin aire acondicionado, muertos de calor.