Nos despertamos a las 8:30, si así es a las 8:30, el motivo, un gran sol nos miraba desde lo alto. Nos duchamos rapidísimo, y mientras ordenábamos, tomate averiguo donde estaba el famoso árbol, su localización es en la plaza XV de noviembre. fuimos a tomar desayuno, que estaba incluido, un gran patache con frutas, queques, sanwichs y pizza. después a ver el árbol y dar la vuelta alrededor de éste, par volver, por lo menos en el viaje de estudios sirvió, pues acá estamos nuevamente, 10 años después y siendo casi extraños si nos comparan con aquellos niños. luego a tomar nuestra vieja conocida, la carretera BR 101. manejamos hasta llegar a un baleario llamado Itapema, nos bañamos, para no perder el sol, pues unas nubes amenazaban, y seguimos hasta Camboriú, ahí a buscar hotel, nos quedamos en uno que en temporada alta sale, para 3 personas 350 reales y ahora nos salió solo 160, TA BOM.
por fin la esperada playa, pero antes una parada en el supermercado, compramos 2 bolsas de hielo y unas pocas cervezas que metimos al cooler, ahora si listos para el disfrute, una tarde de sol y playa, nos bañaos harto en el mar, disfrutamos del paisaje, comimos choclos y aprendimos un juego que practican los viejos en la playa, se tira una ficha chica a X distancia y luego cada uno debe tirar como 6 fichas mas grandes y tratar de quedar mas cerca, suena básico, pero estuvimos pegadísimos viéndolo. subimos al hotel y nos bañamos en la pisina, donde un argentino nos hablo un rato, aún que poco lo pescamos, luego comimos en el restoran del hotel, nuevamente un tenedor libre así es que salimos chato ademas el restauran estaba lleno con uno de estos viajes “los años dorados” de mayores de edad. Fuimos a la pieza a dormir la siesta. Martin no se pudo despertar a la noche, pero Nico y Tomate salieron a recorrer la costanera, a tomar su Caipiriña y luego un Daiquiri de Piña (cosa que parecía jugo mas que cualquier otra cosa), en el local de los daiquiris había un trago que se llamaba Zamorano, pero no nos tincó para nada, después de eso de vuelta al hotel y a dormir.

como lo temíamos, el día amaneció lloviendo, y nosotros que necesitamos playa, habrá que seguir esperando. Pero lo primero es lo primero, no habíamos alcanzado a ir a tomar desayuno, así es que partimos a buscar un lugar para almorzar, se nos ocurrió ir a un lugar recomendado por el hotel, nos costo arto encontrarlo, pero gracia a todas esas vueltas, logramos conocer mejor Floripa, aún que nos extraña bastante no ver rastros del árbol al que nos llevaron en el viaje de estudios. llegaos a el lugar para comer,un tenedor libre o como le dicen acá, churrascaria, este es un pequeño resumen de todo lo que comimos: vaca, chancho, pollo, jabalí, lechón, cordero,pez, sushi, ensaladas y postres. estuvo medio caro, pero todos salimos con el cinturón con dos hoyos mas y el pantalón desabrochados, ademas ninguno podía caminar erguido. después fuimos al supermercado a comprar materiales para la cata de la noche. luego de eso fuimos a aun mirador, el de la cruz, en un día despejado, la vista debe ser increíble, pero como nos toco lloviendo y nublado poco pudimos ver. ya medios frustrados, volvimos al hotel, por suerte paro de llover, pero el día estaba bien feo, pero como hay que aprovechar las instalaciones, nos fuimos a la piscina del piso 10, excelente vista, una terraza buenísima, pero estuvimos poco rato. En la pieza empezó la cata de cervezas, habíamos comprado 9 latas distintas y tuvimos que degustarlas y ordenarlas por prioridad, ganó la Brahama Malzbier y perdió la summer pilsen, después a seguir haciendo patria con unas piscolas con Guarana, estuvieron mucho mejores que las de la noche anterior, luego a dormir tranquilamente, solo interrumpido por los ronquidos de Nico.