Río Grande
Marzo 18, 2008
Tras nuestro ingreso a Brasil, llegamos a Río Grande, un pueblito que queda al inicio de la península costera de como 300 km de largo, optamos por ese camino al del interior solo porque el paisaje nos tincaba mucho mejor (aunque no sabíamos lo que nos esperaría), llegando a este pueblito tipo 21:30, nos pusimos en campaña de buscar un Hotel (ya teníamos la experiencia del motel de Montevideo, así que íbamos mas atentos), nos costó mucho ubicarnos ya que era nuestro 1º acercamiento con el pueblo brasileño, tras mucha instrucción y paseo por el pueblo, llegamos al Hotel, uno muy piola (y realmente un hotel), sabanas limpias y desayuno.
El tipo del Hotel (y en general los brasileños con los que nos topamos) muy buena onda todos y dispuestos a ayudarte, le pedimos que nos indicara un lugar bueno para comer y tomar algo, fue lo mejor que pudimos hacer, nos recomendó (y nosotros a ustedes tambien si alguna vez pasan por ese pueblito) es ir al borde del estero, ahí hay varias pizzerías, nuestra sorpresa fue que es un barrio de motoqueros, donde el panorama (aunque sea día domingo en la noche) era pasearse por el estero y dar vueltas y vueltas… mas de 300 motos de todos los tipos paseandose y haciendo bulla, con unas brasileñas espectaculares de copiloto, todos bebiendo y carreteando, gente de todas las edades, hasta gente muy mayor, nos sentamos y pedimos una pizza salvadora increíble y una merecida cerveza, luego de vuelta al hotel y a dormir.