Balsa, arena y hoyos
Marzo 18, 2008
Este laaaargo día empezó con el baño tapado (nota, en brasil se recomienda no echar el papel al water) y un desayuno bien abundante, después de esto, hicimos el check out y fuimos a buscar casa de cambio, luego a la balsa que nos llevaría a el pueblito de Sao Jose Do Norte. Gracias a un camionero que nos ayudo bastante, todo resulto bien y tuvimos que pagar solo 14.2 reales por media hora de balsa en río, muy agradable(TIP, la balsa de vehículos es gratis si uno se sube a pie, pero debe ir entre estos), nuevamente no tenemos como saber, pero nos imaginamos que debemos ser de los pocos, si no los únicos chilenos en cruzar esa balsita en auto. Al llegar al otro lado, encontramos un pueblito bastante chico y con la gran mayoría de sus calles de arena, esto nos hizo sonar la alarma, puede ser que nos quedemos atrapado en algún lado. Como preguntando se llega a Roma, averiguamos donde encontrar el camino a través de la península, nos dijeron que estaban asfaltando y que había un pedazo de arena, no le tomamos el peso a esa pequeña advertencia así es que partimos. Todo bien por aproximadamente 80 km, hasta que acabo el asfalto y empezó la arena, al comienzo estaba bastante firme por lo que seguimos, luego era como estar en una playa, entre rodillos neumáticas aplanado, camiones moviendo tierra, retros trabajando y nosotros en el pequeño hondita pasando por entre ellos, siendo mas ignorados que cualquiera de los mosquitos que se habían reventado en nuestro parabrisas. El camino fue una pesadilla, Nico y Tomate tuvieron que bajarse a empujar como 3 o 4 veces pues nos quedamos pegados, yo (Martín) me transformé en un maestro de los camino de arena, me sentía como un Beduiono del Sahara, haciéndome uno con la arena, y logrando llevar el auto hasta el otro lado del camino. 20 km de arena suelta y totalmente dispareja, bastante tensión, arreglos caseros al auto, a punta de cortaplumas y huincha multiuso, ayuda de los brasileros, empujes al auto y rotación de lado a lado de la rueda delantera, lograron llevarnos a la parte asfaltada, pero esto no termina acá, se aproximaban 100 km de camino plagado de hoyos, la verdad es que la alameda es una pista de patinaje frente a esa porquería, pero con habilidad, entre yo y Diego, logramos superarlo, y llegamos a una carretera propiamente tal, aunque nos tocó nuestra 1º lluvia… pero todo bien de nuevo. Pasamos por un lugar llamado el túnel verde y unas dunas blancas como la nieve, luego llegamos a un pueblo llamado Osorio ahí comimos unas pizzas super ricas y uta que teníamos hambre pues ya eran las 19:00 y no habiendo comido nada mas que el desayuno. después a seguir, 350 Km hasta Florianopolis. Una vez establecidos en Floripa, en un hotel bastante bueno, decidimos hacer patria y tomarnos unas piscolas para celebrar, sin hielo y con unas bebidas que traimamos desde Buenos Aires, claramente calientes y sin gas.
Saluuu !!!
Río Grande
Marzo 18, 2008
Tras nuestro ingreso a Brasil, llegamos a Río Grande, un pueblito que queda al inicio de la península costera de como 300 km de largo, optamos por ese camino al del interior solo porque el paisaje nos tincaba mucho mejor (aunque no sabíamos lo que nos esperaría), llegando a este pueblito tipo 21:30, nos pusimos en campaña de buscar un Hotel (ya teníamos la experiencia del motel de Montevideo, así que íbamos mas atentos), nos costó mucho ubicarnos ya que era nuestro 1º acercamiento con el pueblo brasileño, tras mucha instrucción y paseo por el pueblo, llegamos al Hotel, uno muy piola (y realmente un hotel), sabanas limpias y desayuno.
El tipo del Hotel (y en general los brasileños con los que nos topamos) muy buena onda todos y dispuestos a ayudarte, le pedimos que nos indicara un lugar bueno para comer y tomar algo, fue lo mejor que pudimos hacer, nos recomendó (y nosotros a ustedes tambien si alguna vez pasan por ese pueblito) es ir al borde del estero, ahí hay varias pizzerías, nuestra sorpresa fue que es un barrio de motoqueros, donde el panorama (aunque sea día domingo en la noche) era pasearse por el estero y dar vueltas y vueltas… mas de 300 motos de todos los tipos paseandose y haciendo bulla, con unas brasileñas espectaculares de copiloto, todos bebiendo y carreteando, gente de todas las edades, hasta gente muy mayor, nos sentamos y pedimos una pizza salvadora increíble y una merecida cerveza, luego de vuelta al hotel y a dormir.
Cosas de Frontera y Decisiones
Marzo 18, 2008
Ya llegar a las fronteras es raro, en los papeles aduaneros donde sale País ya no sale chile y debemos poner “otro” y ahí poner “chile”, igual nos sentimos la raja cuando nos pasan cosas así, en la frontera por el lado de brasil se complicaron entero por recibir un auto chileno (no tenemos como saber un promedio de autos chilenos que llegan a Brasil, pero de verdad que tienen que ser muy pocos).
En la misma frontera nos tocó por 1º vez tomar decisiones importantes para el viaje, tras analizar, ver mapas, Google Earth, medir distancias y rutas tuvimos que tomar la decisión de no llegar a Salvador por lo lejos y faltos de tiempo y solo llegaríamos a Río.