La llegada a Buenos Aires
Marzo 14, 2008
Después de todo llegamos a Buenos Aires y nuestro instinto nos ayudo nuevamente, es una ciudad increíblemente grande, tiene una parte donde son como 3 niveles de carreteras todas en trébol, al mas puro estilo gringo, con calles con 7 pistas por lado, mucho mucho auto y mucha gente en la calle, al puro peo llegamos al centro, casi por arte de magia a la Casa Rosada y mejor aun, al obelisco, día agotador, tras una noche entera manejando en turnos, llegar a esta cosmopolita a pasearse caminando por el centro es atroz, entre buscar alojamiento (tarea difícil porque se viene semana santa y está todo lleno), cambiar dólares a pesos, comprar el pasaje para el Buquebus (transfer que nos lleva hasta Colonia), almorzar y pasear, quedamos cansadisimos, después de almuerzo y ya en el hotel dormimos toda la tarde, nos duchamos, u listos para el carrete bonaerence.
Salimos a recorrer y caminar por las calles de Buenos Aires y terminamos en un bar llamado Mitos Argentinos, a tomarnos unas Quilmes Bock, Stout y Layer, mas una tabla con quesos, aceitunas, jamones, salames, estaba muy buena, mi cansancio era extremo y me estaba quedando dormido, así que nos terminamos devolviendo al hotel.
La Coima
Marzo 14, 2008
Es por muchos sabido la corrupción de la policía argentina, veníamos en extremo datiados con cosas como “si te paran tienes que coimearlos con un vinito o cigarros”, dicho y hecho, ya en la mañana, tras horas de viaje y de notar lo irresponsable del conductor argentino (adelantan cuando se les da la gana), sin darnos cuenta caímos en lo mismo, con la mala suerte que la policía caminera nos esperaba del otro lado, esta vez a Martín le tocó pagar el noviciado.
Guatón Argentino “Maestro sus documentos”
Martín: “si como no, acá los tiene”
Guatón: “adelantó con linea continua, eso es una falta gravísima acá, ademas que su acompañante (ese era yo, el Diego) iba sin cinturón de seguridad (falso porque lo tenia bien puesto)”
Martín: “disculpe, no me fijé, ademas mi acompañante si tiene el cinturón puesto, ve?”
Guatón “espereme un segundo”
El guatón rasca sin un diente llama a su superior, el superior llega e insiste en que en Argentina, Europa y Chile es ilegal adelantar en linea continua, Martín la tira y le dice “¿existe alguna posibilidad que arreglemos esto?”, claramente lo hacen pasar a la comisaria… “con 600 pesos lo arreglamos” le dice el cara de nalga. Martín le dice que no tenemos pesos, solo dólares y pocos, cuento corto le dice “con 100 dólares estamos”, Martín le dice que solo tiene 60, a lo que claramente el policía corrupto acepta y se los hecha al bolsillo, le dice a Martín que se quede callado y no cuente nada, y nos entrega ademas un papel faxeado cualquiera sobre un camión, para puro hacer la mula.
Del Manejo de Noche
Marzo 14, 2008
El manejar de noche es bien rudo, nos sentíamos todos unos camioneros (de hecho a esas horas era lo único que uno encontraba), siempre oímos hablar de el lenguaje de la carretera, y creo que quizás una o dos veces lo presencié, pero tras mas de mil kilómetros de noche, lo vivimos y aprendimos a ocupar, cuando un camión esta delante tuyo, él te hace una seña con el señalizador cuando no viene nadie y así tu puedes pasar, tu como en acto de agradecimiento le tocas la bocina cuando pasas por su lado, más de una vez durante el viaje nos fue útil.
La Partida
Marzo 14, 2008
Finalmente logramos salir de Santiago, rumbo a Mendoza a eso de las 13:00, el plan original era almorzar en Mendoza pero debido a nuestra hora de partida, el almuerzo fue en la aduana, casi nos condoreamos y nos pasamos de largo (debido a la mala señalización del lugar), mucha gente realmente se pasa de largo nos dimos cuenta y es una joda volver a la aduana a realizar el papeleo, pero nuestro instinto nos ayudó y nos devolvimos justo a tiempo, ya una vez en Argentina, pudimos apreciar las maravillas del lugar en cuanto a geografía, de una cuesta interminable por el lado chileno, nos trasladamos a unas planicies hermosas, de muchos colores tierra, verde y un cielo increíble, a ratos un poco monótono ya que ya echábamos de menos tener a nuestro lado la cordillera de los andes o la de la costa, acá uno ve un horizonte interminable y a ratos desesperante.
Llegamos a Mendoza y tal como era la idea, cenamos, compramos un mapa rutero y a eso de las 23:00 hrs. seguimos derecho con destino a Buenos Aires.